Y abrió sus alas... Tarde... Demasiado tarde...
Para cuando pudo darse cuenta ya estaba cayendo en picado... Tus ojos azules tenían la culpa...
Y abrió sus alas... Tarde... Demasiado tarde...
Para cuando pudo darse cuenta ya estaba cayendo en picado... Tus ojos azules tenían la culpa...
Tú, yo y un deposito lleno de gasolina... Una canción haciendo palpitar nuestros corazones..
Llévame lejos... A dónde a nadie le importe de donde venimos, a donde vamos... Rodemos sin parar hasta que las ruedas no aguanten...
Dime que esto es real... Que no despertaré sin ti de nuevo, que no tendré que derramar más lágrimas al pensar que, tal y como yo temía, no es más que un sueño imposible.
