lunes, 14 de noviembre de 2011

Recordando...

Es increíble como alguien puede romper tu corazón, y sin embargo sigues amándole con cada uno de los pedacitos.

Recordando...

Plou poc, pero per al poc que plou, plou prou.

Recordando...

Había una asfixiante bruma oscura que se extendía por cada recoveco de las calles como si estuviera dispuesta a reclamar algo que no era suyo, pero tampoco de nadie, abrumaba cada idea de mi cabeza y traicionaba mis pasos conforme iban naciendo. Impactante como era, se ceñía diciéndome: Tú no perteneces aquí. Volví la mirada y seguí adelante como si no me importara nada, como si nada nunca hubiese pasado ahí.

Recordando...

PEQUEÑO HOMENAJE A CHARLES BOYER:

Guapo y cortés... Amante de las más famosas y bellas damas de la pantalla. En la vida real era diferente...

Hubo solamente una mujer. Durante cuarenta y cuatro años. Su esposa, Patricia. Sus amigos decían que era una aventura amorosa de toda la vida. No eran menos amantes y amigos y compañeros después de cuarenta y cuatro años que después del primero.

Entonces contrajo Patricia un cáncer de hígado. Y aunque los médicos se lo dijeron a Charles, él no pudo decírselo a ella. Y así permaneció junto a su cama para animarla y darle esperanza. Día y noche, durante seis meses. No podía cambiar lo inevitable. Nadie podía hacerlo. Y Patricia murió en sus brazos.

Dos días más tarde Charles Boyer también estaba muerto. Por su propia mano. Dijo que no quería vivir sin ella. Dijo: "Su amor era la vida para mí."

Todo lo que realmente necesito saber lo aprendí en el parvulario.

Recordando...

Cada día es como una obra de teatro... Todos impacientes por ver cómo la cago.

Recordando...

¿Te acuerdas de ese momento de tu vida en el que comprendiste todo lo que decían las canciones de amor? ¡Claro que sí!
¿Y de aquel en el que le miraste y supiste con certeza lo que pensaba? Cómo olvidarlo...
¿Ese en el que él se derrumbó y tú eras la única que supo darle el amor que necesitaba? Un recuerdo anclado en tu corazón...
¿Aquella tarde tumbada en la cama cuando te diste cuenta de lo mucho que le necesitabas? Millones de lágrimas derramadas...

Pues bien, siendo absolutamente sincera... Nunca he tenido ninguno de esos momentos...
¿Mala suerte? Lo dudo...

Recordando...

Hay días que pienso que quizás ha llegado la hora de volver y enfrentarme a aquello de lo que huí. Hay mañanas en que me despierto y pienso: Hoy es el día en que voy a volver a casa. Pero el miedo siempre me gana.