lunes, 14 de noviembre de 2011
Recordando...
Recordando...
Recordando...
Recordando...
Hoy voy a dejar de rebuscar el centro de la nada. Y voy a no pensar, a no temblar de frío, de miedo, si tu me estas diciendo te espero, te quiero.
Trato de encontrar alguna luz en medio de la noche. Hoy voy a actuar, se acabará el ruido del tiempo y romperé el silencio, no puedo, no quiero.
No voy a llorar ni a preguntar cómo se agota sin más el sentimiento, y por qué giras atrás el mundo entero. No encuentro la fuerza, me quema por dentro, de mí, de ti.
Porque temo que el fin vamos a sufrir, no te quiero...
Recordando...
La mujer en el 25 aniversario de su matrimonio, con mucha ilusión esa noche, se viste con lencería fina, con medias, ligas y tacones de aguja incluidos, se pinta radiante y se pone ese perfume intenso; entra insinuante en la habitación y se planta frente a su marido que está tumbado frente al televisor leyendo el periódico:
- Cariño -dice la mujer- ¿recuerdas cuando nos casamos, un día como hoy, hace 25 años? Aquella noche de bodas me dijiste:
‘Te voy a besar los pechos hasta secártelos’
‘Te voy a acariciar las nalgas hasta que se te caigan’
‘Te voy a hacer el amor hasta que te vuelvas loca’
¿No tienes nada que decirme hoy, 25 años después?
El marido la mira de arriba a abajo y le dice:
- Misión cumplida.
N.A.: ¡Qué vivan las carcajadas!