lunes, 14 de noviembre de 2011

Recordando...

SOY CAMALEÓNICA:
¿Sientes mi lengua en tu cuello?
¿Notas mis caricias en tu pelo?
¿Golpean mis latidos en tus labios?
¿Sangras si te desgarro la muñeca?
Y ya no sé qué decir que te ponga los pelos de punta...

Recordando...

Un, dos, tres... juguemos al escondite.
Te ataré un ovillo al cinturón para no perderte nunca más.
Cielo y mar se unirán a mi causa.
Te buscaré en ese amanecer que teñimos de malva.
Magdalenas en el camino, me paro y sonrio hasta llorar recordando tu sonrisa.
Saco un billete de tren hacia ninguna parte, esperándo encontrarte allí.
El frío me muerde los brazos y me entrecorta el aliento.
El miedo de no encontrarte me ataca, pero me escondo de él.
Me tirita el corazón, me palpitan las rodillas...
Tengo una sobredosis de anhelo en los tobillos.
Y te encuentro, con el pelo empapado y los brazos llenos de disculpas.
Un único pensamiento recorre mi cabeza mientras me sumerjo en tu mirada.
Te quiero más de lo que mis costillas pueden soportar.

Recordando...

Sólo te queda una opción...
Clavarme el cuchillo en el bazo y esperar a que me desangre ante tu mirada impotente.

Conclusión: Hoy es un día chungo donde los haya.

Recordando...

Berenjenas con philadelphia, digievoluciones, calculadoras, peces, secretos a voces, mordiscos, escaqueamientos, chabacanas, flashes...

En resumen: Un tachón más en el calendario, un día más sin ti.

Recordando...

Los martes 13 pueden aparecen cualquier día del calendario:

Las amenazas se las lleva el viento, desenvainar una katana en el momento oportuno puede ser la solución.

A pesar de todo, estoy aquí y sé perfectamente por qué.

Recordando...

Soy adicta a tu presencia en mi cuello, es algo extraño, pero llevo tu sabor en la yema de mi anular.

Recordando...

CORTINAS, BICHOS BOLA Y LABIOS DE MAGDALENA:

Hoy es uno de esos días perfectamente imperfectos, el sol ha salido del revés, no encuentro motivos para dejar de sonreir, te odio cada vez un poquito menos...

Conclusión: Me encantan tus miradas de caramelo, sobre todo a las doce y veintisiete de la mañana.